viernes, agosto 20, 2004

La Partida (O como la hueva me vencio)

Hace un par de años salio una convocatoria en la revista Quo (creo) en la que se invitaba a participar con un cuento corto de Ciencia Ficcion, yo al ser un fan de hueso colorado del genero, me dije a mi mismo, -Mi mismo, tienes que intentarle, total, tantos años leyendo CF por lo menos deberian ayudarte a escribir dos o tres lineas coherentes-, pero eso en lugar de ayudar, fue un problema, habiendo leido tanta cosa, todo lo que intentaba escribir me sonaba a fusil, asi que despues de mucho deliberar consmigo mismo (aprox 1.4 segundos) decidi mandar al carajo mis dudas plagiarias, total, la mayoria de la gente no sabe ni que pedo con la CF, asi que escribi mi chingaderita, pero me quedo muy largo, (segun las especificaciones de la convocatoria) asi que lo recorte, y lo recorte, y lo recorte...hasta que me harte, ya no podia seguir reduciendolo sin sacrificar mi integridad literaria (ayy guey! no mamar!) asi que asi se quedo, nunca lo mande y nunca recupere la version original, (ni me acuerdo que tanto le quite), despues vi los cuentos ganadores y fue un alivio, por que de todos modos no hubiera ganado ni madres, ja.

Bueno pues, ahi esta el mentado cuento.


La Partida



2138 D.C

Se detuvo frente a la compuerta, manipulo los controles hasta que apareció un aviso en rojo sobre la pequeña pantalla frontal: "Peligro, exclusa al vacio", luego, lentamente giro la manija y salió. Dio un corto salto y cayo levantando un poco de polvo que lentamente se volvió a posar alrededor de sus botas, después, cerrando tras de si la compuerta, se alejo dando pequeños saltos, no por que temiera salir disparado hacia el espacio, ya que por muy fuerte que se impulsara nunca podría superar la velocidad de escape de la luna, pero aun así, en un descuido podría alejarse demasiado de la superficie, lo que le restaría tiempo, tiempo que el quería aprovechar al máximo.

Se alejo un par de kilómetros, hasta que encontró lo que buscaba, se detuvo y miro en todas direcciones. Nada. Estaba solo, desconecto el altavoz de su intercomunicador y se sento, mirando hacia el frente.

Ahí estaba, colgada como una gran esfera reluciente, con un brillo casi cegador, se veia cubierta por grandes nubarrones, y de tiempo en tiempo se dejaban ver rodeadas de un hermoso azul, las grandes masas de tierra, ¿era eso el Sahara? Sintio una punzada de dolor al pensar en el proyecto que le habia tomado tantos años perfeccionar, asi como tantos sacrificios; robarle terreno al desierto y convertirlo en tierra fertil, productiva, un oasis en medio de una tierra abarrotada por 10,000 millones de humanos, casi lo habian logrado, cuando ocurrio la desgracia.


Aguzo la vista y encontró lo que buscaba, unos pequeños puntos de luz alrededor de la tierra, eran las colonias espaciales que orbitaban el planeta, muchas de ellas viajaban a la deriva, sin nadie en los controles que las mantuviera funcionando, eran unos gigantescos sarcófagos orbitando un planeta que pronto seguiria el mismo camino...

Todo fue demasiado rápido, la epidemia se extendió velozmente, mucha gente ni siquiera estaba bien enterada de lo que estaba pasando, pero cuando los comunicados oficiales del Gobierno Mundial salieron a la luz, todo se volvió un pandemonium.

El y los que se pudieron que reunir tuvieron que hacer todo el trabajo a una velocidad casi sobrehumana, los últimos dias tuvieron que trabajar haciendo turnos vigilando las instalaciones de las turbas enloquecidas que deseaban escapar del planeta, pero que de haberlo logrado hubieran condenado a toda la raza, aun asi varios lograron escapar hacia las colonias orbitales mas cercanas, contagiando a todos y matándolas por completo, irónicamente algunas de esas colonias vacias sirvieron como conejillos de indias en las pruebas con los nuevos motores y portales neutrinicos que se estaban desarrollando desde hacia decadas, habian mandado apresuradamente algunas manejadas a control remoto, y cuando se pusieron en funcionamiento los nuevos motores experimentales, la nave entera simplemente se desvanecio, no sin antes sufir una especie de deformación superficial, por lo menos no habian explotado instantaneamente, lo cual habria sido el final, ahora sabian que las naves habian llegado a algun lado, ¿a dónde? Hasta donde sabian, bien podrían estar en Cygnus o en Andrómeda, o a la mitad de las nubes de Magallanes, imposible saberlo, se necesitaba mas tiempo para hacer mas pruebas, tiempo que no tenian.

Asi que se decidio, y se hizo todo lo que se pudo en la superficie de la tierra, lo que no, lo harian en una pequeña escala en la luna (a estas alturas ya ni siquiera las colonias orbitales mas alejadas eran seguras, una nueva mutación del virus en forma de espora resistia el vacio y el frio interestelar, era solo cuestion de tiempo para que llenaran el sistema solar) para afinar los ultimos preparativos y después, pues bien, después descubririan lo que podian hacer los motores neutrinicos.

Una luz parpadeo a cerca de su ojo izquierdo, era la señal del intercomunicador, estaban tratando de comunicarse con el. -Adelante- la señal crujio -estamos esperándolo capitan, todo esta listo- espero un momento y respondio -Estoy en camino, comienzen la secuencia de carga neutrinica, yo confirmare a bordo- y corto de nuevo la comunicación.

Miro por ultima vez la Tierra, la cual se veia tan apacible que era dificil creer lo que estaba ocurriendo bajo sus nubes, sobre la superficie y bajo el mar, todo tenia que salir bien, tenia que salir bien. Era la unica posibilidad.

Dejo que sus ojos se inundaran con su luz y se dio la vuelta, y de nuevo, inicio sus ritmicos y largos saltos en dirección a su pequeña nave, la cual lo llevaria a la colosal colonia que orbitaba la luna, esperando por el.




80346 D.C


El ser se detuvo, contemplo el planeta que tenia frente a si, una primera inspeccion visual no revelaba nada extraordinario, al principio parecía insólito que se encontraran planetas tan similares, pero al pasar el tiempo, se volvió rutinario, al parecer la naturaleza era constante.


Bajo de la cápsula, y lentamente miro a su alrededor, al mismo tiempo que recibía las lecturas de la madre nodriza, el hacia las propias, cotejandolo todo con neuroprocesador que se ubicaba en la parte baja de su frente, el cual funcionaba mas rapidamentete que cualquier maquina, se concentro e imperceptiblemente cambio su estructura molecular interna y externa, para hacerla compatible con la atmósfera de aquel planeta, oxigeno y nitrógeno en su mayor parte, además de algunos otros gases en cantidades despreciables.

Con un toque en un micro panel de su antebrazo, su traje hecho de polimeros de algunas micras de espesor, pareció disolverse, y entonces dejo que los receptores sensoriales de su cuerpo se inundaran con el caudal de información ambiental, y de pronto, mezclado con los miles de datos, lo sintio.

Era un trazo muy leve, casi imperceptible, pero para alguien que supiera lo que estaba buscando, ahí estaba, un residuo de cierto antiquisimo codigo genetico, trato de separarlo de las demás signaturas químicas, buscando febrilmente entre su base de datos, asi como eliminado al mismo tiempo posibles yuxtaposiciones falsas o desechadas anteriormente, para un observador externo, el ser solamente parecia estar mirando fijamente al vacio, pero dentro de su compleja estructura neuronal, habia una actividad inconcebible, y de pronto, ya no tuvo dudas.

Sonrio levemente, la busqueda habia terminado, el la habia encontrado, despues de casi 80,000 años, un hombre volvia a pisar la Tierra, el era el primero, pero despues vendrian muchos mas, habian regresado a casa.



Yo.

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